Tipos de ladrones ante los que podemos enfrentarnos

En nuestra sociedad actual es cada vez más común oír o incluso presenciar un robo. En muchas ocasiones, por prisa o por despiste, cometemos errores que pueden dar pie a que suframos un robo, aunque también es probable que el ataque haya sido preparado con antelación y que los ladrones conocieran nuestros pasos.

Por ello en la entrada de hoy queremos enseñaros las características y tipología de estos asaltantes para conocer un poco sus métodos y aprender ciertos trucos para ponerlos en práctica en nuestro domicilio.

Tipología de ladrones

Existen dos grandes clasificaciones para los asaltantes, bastante básicas pero efectivas a la hora de reconocer a unos y otros:

El ladrón no profesional u oportunista

Este tipo de asaltante es poco organizado, pues puede que simplemente haya visto la ocasión de entrar a la vivienda y la haya aprovechado. Dado que en muchas ocasiones no está previsto el ataque, suelen utilizar herramientas sencillas como destornilladores, alicates, cuñas y pequeñas sierras manuales para atacar rejas y bisagras visibles.

Es posible que utilice la fuerza física, como por ejemplo patadas embestidas con el cuerpo, elevación o arrancamiento, para llevar a cabo el ataque, aunque este es considerado como un nivel bajo de ataque.

Por último, para clasificarlos en este tipo, consideramos que intenta entrar utilizando una barra de uña, un destornillador adicional y herramientas manuales como un pequeño martillo, punzones y un taladro mecánico. No tiene claro el posible botín y por tanto asume menor riesgo.

El ladrón profesional

 

Podemos distinguir al tipo de ladrón anterior porque sus intentos de robo son menos insistentes y poco sofisticados. Sin embargo, el ladrón experimentado es capaz de realizar un ataque más sofisticado, va preparado con herramientas destinadas a producir intentos de efracción.

Este tipo de ladrones suele utilizar martillos pesados, hachas, cinceles o taladros motorizados que funcionan con batería. Puesto que espera encontrar un buen botín en el interior, no le importa el nivel de ruido que pudiera generar, está dispuesto a asumir un mayor riesgo.

Es posible que utilice también herramientas eléctricas como pueden ser sierras espadín o amoldadoras angulares. Dado que busca un buen botín, tiene todo preparado y organizado, asume un mayor riesgo y no se detiene en su insistencia por entrar.

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